La economía mexicana reportó en el tercer trimestre de 2017 el menor crecimiento en tres años y medio, con 1.7 por ciento, en las cifras desestacionalizadas, de acuerdo con los datos publicados por el Inegi.
Analistas explicaron que los sismos de septiembre y huracanes, como ‘Harvey’, provocaron que la industria manufacturera y la prestación de servicios se pausaran en los días sucesivos a estos eventos, lo que afectó principalmente la confianza de los consumidores.
“La afectación puede darse particularmente en la producción manufacturera y en los servicios dentro de la Ciudad de México, por los días laborales que se perdieron después del sismo del 19 de septiembre”, dijo Alejandro Cervantes, economista Senior de Grupo Financiero Banorte.
“Varias empresas cerraron mínimo una semana para que los trabajadores pudieran apoyar en las labores de reconstrucción o para organizarse si es que tuvieron alguna pérdida material derivada de este sismo”, añadió.
Jorge Gordillo, director de análisis económico de CI Banco, señaló que también existe preocupación por temas externos, como la renegociación del TLCAN o las medidas del presidente Trump, que han impactado en las decisiones de inversión, aunque este impacto es más retardado.
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Foto: Vanguardia


Los mexicanos mantienen fuerte su consumo y gracias a ello JP Morgan elevó su estimado de crecimiento para la economía mexicana en 2017 a 2.4 por ciento desde el 1.9 por ciento que pronosticó a mitad de año, y para cierre del 2018 podría alcanzar el 2.2 por ciento.
No, los peores augurios que se presagiaban para la economía mexicana no se están cumpliendo. Los acontecimientos de los últimos meses provocaron gran desorden y confusión en los mercados, y los analistas anduvieron desorientados durante todo ese tiempo sin saber muy bien para dónde iba la economía, en plan veleta.
José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), aseguró, con datos del primer trimestre, que la economía mexicana muestra hoy un desempeño favorable y mejor del que se esperaba.
La economía mundial se acerca a su “primavera”, que se caracterizará por la creación de empleos y mayores ingresos, pero se ve amenazada por la actual incertidumbre política en la Unión Europea (UE), el proteccionismo y unas condiciones financieras globales más duras.